sábado, 13 de marzo de 2021

CUENTOS CORTOS DE REBECA . 1- LAS ARTES DE MI ABUELA

 


Mi abuela vivía en un pueblo en la ladera del río Cauca. De niña nuestros padres nos enviaban a pasar con ellos nuestras vacaciones con los primos. Comida en abundancia y amplios espacios que disfrutábamos entre juegos y risas. Tiempos muy felices que nos dejaron hermosos recuerdos.
 
Todos los días, había una larga fila afuera de la casa, señoras, jovencitas y hasta señores.
 
Mi abuela se encerraba y los atendía uno por uno hasta que ya caía la tarde.
 
Un día noté que siempre llegaba un chico en las mañanas y hablaba en voz baja con mi abuela, él salía corriendo a hacer su encargo y ella le daba unas monedas.
 
Tenía que saber lo que pasaba, así que una mañana me quedé a espiarlos. Escuché que el chico le decía: “El esposo de la Griselda tiene moza, y ya casi ni duerme en su casa”, “La Maruja parece que anda con retraso y sospecha su embarazo” , y así, siguió contándole chismes a mi abuela.
 
Mi abuela leía las cartas y era reconocida por sus artes de adivinación.
 
Al día siguiente vi en la fila afuera de la casa a La Maruja, La Griselda y a otras cuantas ingenuas víctimas.
 

 
Rebeca Bouvier
D.de A.

sábado, 23 de enero de 2021

SE MARCHÓ MI PADRE, PERDI A MI AMIGO, MI FARO.

 



Con pasos lentos regreso poco a poco, y digo regreso, porque cuando mi padre falleció una parte de mi marchó con él.

Una tarde de noviembre se marchó, apenas si, estaba aceptando la muerte de mi madre, pero con la partida de mi padre, fue como un golpe bajo, fue como si me patearan estando en el piso.

Él estaba triste, demasiado, nunca superó la ausencia de mi madre.  La última vez que hablé con él, tan solo unos días antes de que se marchara, estaba en toda su lucidez, y me dijo:

“Mija, ésta casa tan grande y tan sola, su mamá hace mucha falta. “  Me invadió su tristeza y busqué palabras para consolarlo, pero es tan difícil consolar cuando una está sedienta también de consuelo. Pasamos un día ahora inolvidable, haciendo cosas sencillas como leer, ver futbol por tv. escuchar música y en la noche rezar.  Al día siguiente me despedí de él con un gran abrazo, la bendición y un “La quiero mucho mija.”  Dos días después, se marchó. Murió de pena moral, melancolía, depresión.  Enemigos silenciosos.


 

Se llevó consigo la magia, las enseñanzas que no se olvidarán.

Fue mi pilar desde pequeña, me regaló un cariño muy especial que no le daba a los demás, tuvimos una relación de mutuo respeto, complicidad y de camaraderia.  Siempre sentí su  cuidado y  apoyo, incluso cuando no estaba de acuerdo con mis ideas, siempre me recibió con un gran abrazo, me abrió su corazón y a ratos fui su confidente, me habló tantas veces de su pasado y de sus temores,  de su presente.

Me habló de tantas cosas, me habló de todo, pero nunca me habló de que se iría, eso nunca me lo mencionó. Ahora siento como si me hubiera caido un techo encima.

Fue un ser fundamental en mi vida, tanto así que todavía no logro entender su partida.

Nunca me ha dolido tanto perder a alguien. Desde ese día siento un dolor agudo en el pecho, en el corazón, tanto así que visité al cardíologo, que dice que todo está bien, pero no. Mi corazón está roto.

Regresó en sueños, pude verlo como está ahora y siento que ha sido el mejor regalo de despedida.  Lo vi, tan joven, la lozanía de su rostro, la ternura de su abrazo, la calidez en su mirada… bello ¡Aún siento su abrazo, creo que no lo olvidaré jamás porque fue un abrazo de luz , de amor infinito.  Hablamos, pero guardaré sus palabras como un tesoro, me pidió que hiciera algo y al otro día fui a su casa y cumplí su deseo.

Fueron dos sueños, hermosos y se marchó.

Al principio me sentí desorientada, perdida, pero ahora sé que está siempre conmigo, como un ángel que al igual que mi madre, me cuidan.

En tan solo 5 meses y en medio de una pandemia, se marcharon, ahora están juntos, como siempre, como lo estuvieron durante 75 años de matrimonio.

Hasta que la muerte los separe, prometieron, pero ni la muerte logró separarlos, se la ingeniaron para seguir juntos.

Rebeca.


 

domingo, 4 de octubre de 2020

LAS PERSONAS ROTAS SON LAS MAS EVOLUCIONADAS.

Hacía tiempo no escribía.  Luego del duelo por la muerte de mi madre, sali del proceso cambiada.  Estar en medio de una pandemia mundial, luchando contra un virus que no da tregua, la economía por los suelos, los negocios al borde la quiebra, y encima muere mi madre, todo junto.  Dios¡  no sé como todavía estoy de pié cuando los acontecimientos me ponen de rodillas.

En fín, aquí estoy y voy ganando las batallas, con Dios en mi estandarte, mi refugio, mi protección.

En mis momentos de sosiego, me gusta ver peliculas y si tiene tema profundo, los analizo hasta que ya.

Ayer noche vi "Fragmentado" en inglés "Split" con un tema muy interesante y que me tocó en el alma.

Estamos en constante evolución, aunque pareciera imperceptible, y por esa razón tanto desde el punto de vista biológico y social, todos los seres vivos estamos sometidos a la presión evolutiva, misma que nos pone a prueba y por ello nuestros genes y memes trabajan incansablemente en absorber y transmitir información que embone con el ecosistema de la vida, para así dentro de un proceso de errar, iterar y aprender, podamos mutar y avanzar hacia el siguiente paso evolutivo.

Dentro de este contexto, es común que todos nosotros celebremos nuestros éxitos, nuestros triunfos, nuestras victorias, situación que puede llevarnos a caer en la soberbia de sentirnos invencibles y superiores, por ello no debemos olvidar festejar también nuestras derrotas, pues en el suelo, en el error, en la equivocación, en la frustración controlada podemos aprender más al iniciar un proceso de análisis de lo sucedido, para reinventarnos y resurgir en una especie, como lo dijera Nietzsche, de eterno retorno de lo idéntico o tal vez de lo no idéntico y posiblemente mejorado.

 Toda la existencia es proceso de destrucción y construcción, es la resultante del juego entrópico de caos y orden donde surge la creación de vida y por ello captó mucho mi atención la frase del título de este escrito, misma que pertenece a la Bestia, personaje dentro las 24 múltiples personalidades dentro de la película “Split” de M. Night Shyamalan; quien la expresa en alusión a que aquellos seres que han sido expuestos a la presión evolutiva biológica y social y que logran salir victoriosos de ese conflicto, con heridas, ya sean superficiales, internas o psicológicas, son efectivamente los más evolucionados.

Recordemos que desde que nuestras células procesan información y especialmente oxígeno, todos los seres vivos nos encontramos aparentemente a contra reloj de la oxidación celular y de la muerte celular programada; nuestros genes y memes cuenta con una precarga de datos y continúan acumulando información biológica y social que se traduce en la esperanza y calidad de vida que resultamos tener, a menos claro que logremos trasladarnos a un nuevo receptáculo de inteligencia artificial que nos permita vivir eternamente, mientras el sistema de código biológico y computacional funcione o pueda ser reiniciado y nos mantenga vivos.

Nuestro sistema inmune así trabaja, respondiendo a los vendavales y ataques de virus y bacterias para sobreponerse, generar anticuerpos necesarios y mantener nuestro superorganismo en control, en equilibrio, en simbiosis con otras millones de bacterias y células que nos conforman trabajando y cooperando al unísono. Es por ello que cada enfermedad, padecimiento, raspadura, trasplante, y en si cualquier golpe físico o emocional se guarda como error en el sistema, para aprender del mismo y hacer las correcciones necesarias, mutar y mejorar nuestro cuerpo.

Al final creo que debemos consideran las sabias palabras de la Bestia y sugiero analizarlas con cautela pues cargan con importante mensaje, que es el siguiente: “Eres diferente del resto. ¡Tu corazón es puro! ¡Regocíjate! Los rotos son los más evolucionados. Regocíjate”; y así entender que mucha de nuestra fuerza proviene de aquello que, parafraseando al gran Friedrich Nietzsche, nos marcó, nos dañó pero no nos mató y eso mismo nos hizo más fuertes.

Desde cierta perspectiva muchos de nosotros estamos rotos, aunque no parezca, algunos más, otros menos, pero siempre recordemos que con cada embate de la vida, del que salgamos victoriosos, eso nos acerca cada vez más al superhombre de Nietzsche, ese mismo que pregona Yuval Noah Harari con su Homo Deus y es el mismo que promete crear la inteligencia artificial vinculada a nosotros.

Asi que si estás maltrecho, estás roto, alégrate¡ eres del grupo de los más evolucionados.

Rebeca.


jueves, 9 de julio de 2020

"PARA CUANDO ME QUIERAS ABRAZAR Y YA NO ESTÉ."


Mamá.


Una enorme nada desde que mamá se marchó. Un enorme vacío.

Hace muy pocos días y parece una eternidad.  Recordarla duele, ahoga, y un nudo recorre la garanta queriendo por momentos sofocar, pero respiro, pero ahora todo es distinto.

La vida sigue, ella siempre nos lo decía, y si, sigue, pero ahora es más triste desde que ya no nos puede abrazar.

Nunca la vamos a olvidar, siempre tan alegre, no importaba nada, ella siempre tenía una broma o un comentario jocoso en medio de las conversaciones.

Cada uno de nosotros sus hijos, seguirá con su vida, recordando su alegría, sus consejos, sus regaños.

La llevaremos en el alma.

Antes de partir me hizo un pedido especial, me pidió que de una de sus pijamas,  le hiciera 11 cojines.  El día de su aniversario de bodas, 75 años, bodas de brillantes, que los cumplió en enero 6 del presente, nos entregó a cada uno de nosotros el pequeño cojín con  sus palabras “Para cuando me quieras abrazar y ya no esté.”  Todos sonreímos, pero de una manera triste, pues sabíamos muy adentro que se estaba despidiendo.

Ella, tan buena y santa que fue toda su vida, se ganó sus alas y se marchó, pero vivirá por siempre en cada uno de nosotros como un hermoso recuerdo. 

Guardaremos su risa y la dejaremos sonar cuando el silencio nos la haga recordar.





Abril 3-1925 / Junio 18-2020 
Q.E.P.D.

miércoles, 13 de mayo de 2020

HACE FALTA EL ROCE.


Mayo 13-2020


Una nueva semana de confinamiento por cuarentena covid19

Todos han cambiado, su físico, sus hábitos, sus costumbres, sus rutinas.

Mi padre anda mala leche, más que nunca.  Acostumbrado a salir a la calle con cualquier disculpa además de pasear a su perro, ahora no puede hacerlo, con sus 95 años está entre la población  más vulnerable.  De una persona con quien se podía hablar de cualquier tema, ahora solo refunfuña y se ha convertido en una persona huraña. 

Yo nunca he tenido rutinas, siempre he tratado de reinventar cada día pero con disciplina.  Sé que debo aprender algo nuevo cada día, hacer ejercicio, alimentarme y dormir bien, eso entre mis jornadas laborales, pero nunca en días y horas señaladas.  No me gusta la gente tan predecible que uno puede saber lo que está haciendo a determinada hora, no va conmigo.

Cuando salgo a caminar, trato de tomar siempre un sendero diferente, puedo estar días en silencio, otros sin salir de casa y puedo sentarme en mi computador y navegar por horas, siempre encuentro algo nuevo que me asombra.  Conservo intacta mi capacidad de asombro.

Pero ahora todo es distinto, el silencio desde muy tempranas horas en la mañana, donde están mis vecinos?  Parece un barrio fantasma.

Se escuchan pájaros a horas inusuales y todo huele a melancolía, la poca gente que te encuentras en una de las liberaciones, toda anda disfrazada de ninja, ni te miran, ni te hablan, todo el mundo ensimismado.

Mis emociones andan de fiesta, mi creatividad extraviada y mis hormonas en desorden.

He hecho labores a las que antes les “sacaba el cuerpo”, ahora mi closet está muy ordenado, mi jardín florecido y plantas nuevas, puedo mirarme en el brillo del piso y he aprendido una que otra receta.    

Mi profesora de violín me ha llamado a ofrecerme clases por internet… No les veo futuro, pero pienso que para las dos será importante intentarlo.

Me he dado varios banquetes de música y me he deleitado por horas con el cantante del momento: 
Dimash Kudaibergen y he quedado totalmente enamorada de tan perfecta voz.

Ahora los días son más largos y alcanza para todo, hasta para hablar por horas con amigos entrañables a distancia.

Pero hace falta algo…. El calor de la caricia, la cercanía del amigo, el abrazo de la amiga, la caricia de la madre, la broma del hermano, la mirada profunda, el roce, los abrazos de los niños, sus lagrimas y robarles luego una sonrisa.





Cada día, es un día más de triunfo sobre el virus, aunque las cifras en algunos lugares digan que vamos perdiendo ésta batalla.

Hoy, una vecina vino a verme, antes era yo la mujer más amable y hospitalaria y me descubrí que mientras ella daba un paso adelante, yo daba dos pasos atrás para marcar distancia.  Me odié después de esto. Ese será nuestro futuro?

Rebeca.



Ojos tristes perdidos
En la oscuridad
Extraño las lágrimas
La fuente de mi creacion
 
Mi alma libre
Del espacio y el tiempo
Listo para cruzar
Dimensiones sin fin
 
Así que llévame alto
Y abrázame fuerte
De días vacíos
A la luz
 
Muéstrame estrellas
Océanos de amor
Muéstrame el camino
Para llegar al centro de mi vida
 
Así que llévame alto
Y abrázame fuerte
De desiertos vacíos
A la luz
 
Llévame a casa
De vuelta a mi alma
 
Dame alas de oro
Así que puedo
Tocar el cielo