lunes, 12 de noviembre de 2018

EN MIS RECUERDOS ESTAS.




Nunca habrás muerto si alguien aún te recuerda en su corazón.   Cuando dejan de recordarte, desapareces totalmente de éste mundo, por eso procura dejar en cada una de las personas que te cruces, buenos recuerdos y así permanecerás  en ellas.

Suelo guardar muchos recuerdos, creo que todo el mundo lo hace, o casi todos, sino recuerdos físicos, espirituales.  Guardo momentos, fotos, palabras, escritos, poemas, gestos, canciones, pequeñas cosas que traen de vuelta a la persona a mi memoria, a esas personas que por muerte o por distancia….ya no están conmigo.

Cada que cumplo un año más de vida, dedico algunos momentos a reflexionar, a recordar y vienen a mi mente esas personas que me han llenado de buenos recuerdos, que han colmado gratamente mi existencia.

Hoy viene a mis recuerdos, mi abuela paterna.  Me dejó muy buenos recuerdos y muchos.
Mamá Clara.  Recuerdo su aroma, lo llevo en mí.  Olía a flores, no sé cuál era su perfume, pero olía a jazmines.  Recuerdo su  risa contagiosa, sus cálidos abrazos que me cubrieron desde niña.  Recuerdo que hasta el último día maquilló sus ojos con discreta “pestañina” y su rostro con polvos de olor. Muy linda ella.

Fumaba, pero recuerdo que cuando me acercaba lo apagaba inmediatamente.  No recuerdo todo con detalles, pero la sensación de amor y calma….esa si la recuerdo nítidamente. 

Y es que la vida es eso, los recuerdos y la forma en que recordamos para contarlo.  Somos libros andantes, llenos de historias, vidas de las que algunos leen solamente el título, pero que unos cuantos leerán su contenido.

Pero vuelvo a los recuerdos de mi abuela.  Hoy he dejado salir de mi corazón sus recuerdos, tiempos aquellos cuando yo no sabía nada de nada, pero intuía todo de todo.
Ella vivía con mi abuelo en una gran hacienda, con caballos, marranos, gallinas y cultivos de café.  Ella desde muy temprano preparaba los alimentos y su cocina expandía deliciosos olores, aromas que llenaban esa enorme casa.  Ya adulta tuve el privilegio de aprender a cocinar algunas de sus recetas preferidas.

La perdí cuando yo apenas tenía 20 años.  La echo de menos, extraño  las tardes a su lado, tomar con ella una taza de café mientras tejía algún jersey, sus historias de familia, las fotografías viejas y roídas, fotos de personas que yo no conocía pero que en el fondo sabía que fueron parte de mi familia. 

Por mi temperamento fuerte, más de una vez me defendió de mis padres, mi salvadora en muchos conflictos con mi madre.

Hace algunos años, mi padre ordenaba su escritorio y entre tantas cosas viejas, apareció un diminuto reloj… envejecido.  Le pregunté de quien había sido y me respondió: “¡De Madre ¡”  me quedé mirando a mi padre y cuando sentí nublarse mis ojos,  bajé la mirada … me inundaron los recuerdos de la abuela.  Mi padre me dijo: ¿Lo quiere?  Claro que sí, le respondí.  


No tiene ningún valor comercial, pero espiritualmente, tiene todo el valor del mundo.  Lo conservo como uno de mis tesoros más preciados.

Somos recuerdos, así que guarda siempre los bonitos, te ayudarán a sobrellevar más gratamente la existencia.

Ahora mismo estoy construyendo muchos recuerdos que seguramente un día me llenarán de melancolía y de nostalgia.



Rebeca.



domingo, 21 de octubre de 2018

LOS SUEÑOS.

                                                                     
" Llega un momento en nuestra vida en que apartar el mal se convierte en algo esencial, entonces estaremos en el mundo sin ser parte de él."  Rebeca.



Cuando te apartas del mundo y te acercas más al mundo espiritual, depronto empiezas a ver las cosas de otra forma, de otras formas.  Entonces nos volvemos más "vigilantes" , entonces trabajamos para ser más "dignos" y alcanzar asi nuestro destino eterno.

Hoy, en mi vigilia dominical, estuve pensando en la forma de los sueños, en los mensajes de los sueños.

Sabemos que los sueños son difíciles de interpretar, más aún cuando una persona tiene una vida desorganizada. En la forma en que duerme una persona descubres ciertas tendencias de su personalidad que lo caracterizan durante el día. También puedes deducir si es una persona sana, equilibrada y bien dispuesta. Es fácil distinguirlo cuando tú eres sensitivo y observador.

Mucha gente dice no soñar, pero eso no es verdad. Todo el mundo sueña porque tenemos una vida en el “mundo espiritual”. Es decir, fuera del cuerpo y en regiones espirituales de diferentes densidades.

“Espiritual” no significa “divino”, que quede bien claro. Hay espíritus divinos pero, también los hay demoniacos. Por ejemplo, existen espíritus humanos perversos que son capaces de “embrujar” a otros y provocar males que atan al afectado durante toda una vida. Desde luego, en la siguiente encarnación pagan su karma mientras que el otro es liberado. Bien, lo importante es comprender que espíritus los hay de todo tipo, desde lo más sublime hasta lo más vulgar, diabólico y demoniaco.

Recordemos lo que Jesús dijo: “en la casa de mi Padre muchas moradas hay”. El ser humano fuera de su cuerpo físico durante las horas del sueño suele visitar regiones espirituales afines a su vibración personal y espiritual. Si las personas se dedicaran a depurar su personalidad encontrarían mejores regiones espirituales donde vivir experiencias instructivas o educativas para su alma que afectarían su vida en la tierra muy positivamente.

Hay experiencias oníricas muy ordinarias que no alcanzan a reflejarse en la vida cotidiana y mucha gente sueña cosas malas que los impresionan a la vista pero que, emocionalmente no lo sienten tanto.

Este tipo de sueños suelen darse alrededor de las 12 y las 3 de la mañana. Si no es capaz de entenderlo y discernir sobre ello, mejor olvídelo. Si le asusta y quiere evitarlo practique la oración antes de dormir y evite acostarse con el estómago lleno de comida, evite cenar tarde, también evite el alcohol porque enfría su cuerpo al corromper el agua contenida en sus células. De este modo convierte a su cuerpo en un filtro de entidades tenebrosas o espíritus indignos que lo visitarán y no le pedirán permiso para entrometerse en su vida.

Son muy pocos los sueños con un significado explícito o muy comprensibles al instante, la mayoría son alegóricos y por lo complicado de su interpretación, solemos adivinar su significado. Pero, en casos donde el sueño es muy directo, cualquier persona lo entendería de acuerdo a sus necesidades y presentimientos ayudándose a resolver alguna cuestión personal o familiar. Muchas veces son sueños que se cumplirán en cuestión de días o nos advierten de algo que podemos evitar actuando de inmediato. Suelen ser sueños entre las 5 y 6 de la mañana, muchos son sueños proféticos que atañen por lo general a la vida del soñante.

Si usted desea entender sus sueños, recomiendo comenzar a estudiar su personalidad y refinarla, depurarla de inclinaciones habituales de “ego-personalidad”. Las personas que dedican parte de su vida o toda su vida a transformarse, a cambiar y mejorar su estado psíquico se vuelven muy sensibles a la “Realidad espiritual” de la vida en la tierra.

Lo invito a considerar lo siguiente. La conducta de un ser humano se refleja en su interior, en todo su mundo espiritual. Si la persona tiene una vida ordinaria, insensible al llamado de su espíritu superior, si solo atiende los intereses de su personalidad y abandona sus responsabilidades espirituales trascendentes y, tiene una vida de altibajos regular sin mayores contratiempos dando placer a sus gustos y necesidades materiales y si le añadimos pequeñas dosis de frivolidad, orgullo y vanidad tendremos a una persona con sueños muy ordinarios, intrascendentes que solo satisfacen inmoralmente al soñante. Normalmente, esta clase de personas son proclives a experiencias oníricas impúdicas lo cual, vuelve frágil sus principios morales de decencia y buena voluntad. Ello también nos prueba que muchas experiencias oníricas o vivencias de su mundo espiritual tienen su efecto en la personalidad y que tarde o temprano caerá rendido fácilmente a los pies de alguna tentación mundana, a no ser que ya tenga una vida con pasatiempos y hábitos relativos a ciertos placeres y deseos impuros.

En caso contrario, si una persona dedica tiempo a la oración, a la meditación, a la observación y estudio de su personalidad, al análisis y al discernimiento sobre su conducta, inclinaciones o intenciones ordinarias tendrá mayor control sobre su personalidad y esta cualidad se reflejará en su mundo espiritual de una manera muy positiva. Sin duda, una persona así se esfuerza por depurar su personalidad y elevar su vibración anímica y espiritual lo cual trae muchos beneficios a su vida.

Aprenda a estudiar su vida y aprenderá a interpretar sus sueños y a entender su propia realidad espiritual ¡Es maravilloso ciertamente!

Para terminar .............

" Alguna vez, en medio de un sueño, te reconoceré y te pediré perdón por las cosas que podía y no te dí."  Rebeca.

lunes, 24 de septiembre de 2018

PERDER, ES TODO UN ARTE.





 La primera vez que leí el poema de Elizabeth Bishop quedé impactada ...y triste.  Encontré un bello contraste entre la vulnerabilidad desde la que habla y la impecable ejecución formal, aliadas, en una excelente muestra de su obra poética.

 Intenté varias versiones: la primera conserva la métrica y rima, lo que me obligó a alterar algunas de las imágenes, la segunda se ciñe lo más posible a la sintaxis de Bishop y al significado del texto, la tercera intenta recuperar algo de su apariencia oral. Creo que es esencial al poema la tensión entre el juego pueril, en apariencia tan inofensivo, de la rima o el verso y la tristeza de su contenido o, mejor, que es sólo gracias a su transposición a un plano casi musical es posible decir este tipo de cosas sin caer en melodramas.

 Germán Carrasco incluyó, en su libro Calas, una variación de este poema que me pareció muy acertada al escucharla. Al pensar en la distancia entre el texto inglés y mis tres intentos, me digo que la traducción es también un arte como el que describe Bishop.

Disfrútenlo ¡¡

Rebeca.


ONE ART The art of losing isn’t hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn’t hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother’s watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn’t hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn’t a disaster.

– Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan’t have lied. It’s evident
the art of losing’s not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disahttps://youtu.be/oqhX8VzoLykster.
El arte de perder El arte de perder no cuesta tanto
irlo aprendiendo (insisten las cosas
hasta tal punto en perderse, que el llanto
por ellas dura poco). Y el espanto
por perder algo cada día, rosas
que se deshojan, horas, llaves, cuanto
pueda ocurrírsele a uno, no es tanto.
Practica entonces perder más, y goza
el ritmo de la pérdida, su encanto:
pierde ciudades, nombres, y en Lepanto
pierde una mano, un destino, una moza:
nada de esto será para tanto.
Perdí el reloj de mi madre, y el manto
con que cubría mis hombros, la loza
en que tomaba el té, pero igual canto.
Perdí mi tierra, mi rumbo y aguanto
de lo más bien tanta pérdida. Es cosa
de acostumbrarse: no, no es para tanto.
Perderte a ti, por ejemplo, tu encanto
y tu cariño perder, dolorosa
prueba sería, pero nunca tanto
(aunque parezca condena espantosa).
* * *
Un arte
El arte de perder no es difícil adquirirlo.
Tantas cosas parecen empeñadas
en perderse, que su pérdida no es un desastre.
Pierde algo cada día. Acepta el tumulto
de llaves de puertas perdidas, la hora malgastada.
El arte de perder no es difícil adquirirlo.
Practica entonces perder más aún, y más rápido:
lugares, nombres, y el sitio al que se suponía
que viajarías. Nada de esto será un desastre.
Perdí el reloj de mi madre, y -¡mira!- la última, o
penúltima de tres casas que amaba se fue.
El arte de perder no es difícil adquirirlo.
Perdí dos ciudades, ambas adorables. Y, más ampliamente,
algunos sitios de los que era dueña, dos ríos, un continente.
Los echo de menos, pero no fue un desastre.
-Hasta al perderte a ti (la voz bromista, un gesto
de amor) no habré mentido. Es evidente que
el arte de perder no es demasiado difícil de adquirir
aunque parezca por momentos (¡Escríbelo!) un desastre.
* * *
Este arte de perder
No, no es difícil adquirir el arte de perder:
hay tantas cosas empeñadas en
perderse, que su pérdida no importa.
Pierde algo cada día, acepta el río
de llaves que se pierden, horas malgastadas.
No, no es difícil adquirir el arte de perder.
Practica entonces perder más, más rápido:
nombres, lugares, ¿para adónde ibas?
Ninguna de estas cosas es desastre.
Perdí el reloj de mi madre, y -fíjate- la última
o la penúltima casa querida que tuve.
No, no es difícil adquirir el arte de perder.
Perdí mis dos adoradas ciudades, e incluso
algunos sitios de los que era dueña, dos ríos, un continente.
Los echo de menos, pero no es un desastre.
-Incluso si te pierdo a ti (tu voz bromista, esos gestos
que adoro) no habré mentido. Es obvio
que el arte de perder no cuesta ni tanto adquirirlo
aunque por momentos parezca que (¡escríbelo!) sí es un desastre.





viernes, 21 de septiembre de 2018

NO TE RESISTAS. ( Dejar Ir: El Camino De La Entrega del Dr. David R Hawkins).

“Estar en el mundo pero no ser de él”   Enseñanza básica de Jesucristo.



 

Hace algún tiempo leí éste libro y me encantó.
 
Es como si me resumiera todo lo que he ido aprendiendo durante los últimos veinte años..  Y además, hoy he descubierto que existen en “you tube” audios por capítulos. Estupendo.  Os garantizo que no os va a dejar indiferentes. Pues, como a mi, me pasa a menudo, todo lo que voy leyendo me resuena, como que es así, sin más. No da lugar a la duda o a la opinión.


En este libro el doctor Hawkins nos describe los estados emocionales del ser humano. Nos relata el camino de ascenso desde la depresión y la ira hasta los estados de paz y alegría. Es un trabajo lúcido y genial de un hombre que ha sabido aunar la ciencia, era médico psiquiatra, con la conciencia, realizando una síntesis única que resulta muy útil para quienes van en el camino del desarrollo humano y el crecimiento personal.

El doctor Hawkins es un hombre muy respetado en los círculos especializados y su trabajo recibió elogios de la Madre Teresa de Calcuta.

Os dejo algunos apartes del libro sobre el " dejar ir como el camino de la entrega."

Y dice:

Dejar ir es como el cese repentino de una presión interna o la caída de un peso. Se acompaña de una repentina sensación de alivio y ligereza, y el incremento de la felicidad y la libertad. Se trata de un mecanismo real de la mente y todo el mundo lo ha experimentado en alguna ocasión.

Un buen ejemplo es el siguiente. Estás en medio de una intensa discusión; estás enfadado y molesto, cuando de repente ves que todo es absurdo y ridículo. Y empiezas a reír. La presión se alivia. De la ira, el miedo y la sensación de sentirte atrapado de repente te sientes libre y feliz. 


Piensa en lo maravilloso que sería poder hacer eso en todo momento, en cualquier lugar, y en cualquier situación. Que pudieras sentirte siempre libre y feliz y nunca ser acorralado por tus sentimientos enfrentados. De esto trata toda la técnica: dejar ir consciente y frecuentemente a voluntad. Entonces estás a cargo de lo que sientes, y ya no estás a merced del mundo y de tus reacciones hacia el. Ya no eres la víctima. Esto es emplear la enseñanza básica de Buda, que elimina la presión de la reactividad involuntaria.
Llevamos con nosotros un enorme almacén de sentimientos negativos acumulados, actitudes y creencias. La presión acumulada nos hace miserables y es la base de muchas de nuestras enfermedades y problemas. Estamos resignados a ello y lo explicamos como la “condición humana”. Tratamos de escapar de ella de mil maneras. La vida humana media se emplea en tratar de evitar y huir de la confusión interior del miedo y la amenaza de la miseria. La autoestima de todos está constantemente amenazada tanto desde dentro como desde fuera.


Si echamos un vistazo a la vida humana,vemos que es esencialmente una larga lucha elaborada para escapar de nuestros miedos internos y las expectativas que han sido proyectadas sobre el mundo. Se intercalan periodos de celebración cuando hemos escapado momentáneamente de los miedos internos, pero los miedos siguen ahí esperándonos. Nos hemos vuelto temerosos de nuestros sentimientos internos porque tienen tal enorme cantidad de negatividad que tememos quedar sobrepasados si realizamos una observación más profunda.
Tenemos miedo de estos sentimientos porque no tenemos ningún mecanismo consciente con el que manejar los sentimientos cuando provienen del interior de nosotros mismos. Debido a que tenemos miedo a enfrentarnos a ellos, continúan acumulándose y, finalmente, en secreto empezamos a buscar como adelantar la muerte para que todo el dolor termine. No son los pensamientos o los hechos los son dolorosos, sino los sentimientos que los acompañan. Los pensamientos en y por sí mismos no son dolorosos, ¡sino los sentimientos que subyacen en ellos!


Es la presión acumulada de los sentimientos la que provoca los pensamientos. Un sentimiento, por ejemplo, puede crear literalmente miles de pensamientos durante un tiempo. Pensemos, por ejemplo, en un recuerdo doloroso de los primeros años de vida, una pena terrible que se ha ocultado. Observa todos los años y años de pensamientos asociados a ese simple suceso. Si pudiéramos entregar la sensación de dolor subyacente, todos esos pensamientos desaparecerían al instante y nos olvidaríamos del suceso.

El gran valor de saber cómo entregar es que todos y cada uno de los sentimientos se puede dejar en cualquier momento y en cualquier lugar en un instante, y puede hacerse continuamente y sin esfuerzo.
¿Cuál es el estado de entrega?
Significa estar libre de sentimientos negativos en un área determinada para que la creatividad y la espontaneidad puedan manifestarse sin la oposición o la interferencia de los conflictos internos. Estar libres de conflictos internos y expectativas es dar a quienes comparten nuestra vida la mayor libertad. Nos permite experimentar la naturaleza básica del universo, que, según se descubrió, es manifestar el mayor bien posible en cada situación. Esto puede sonar filosófico, pero, cuando se hace, es empíricamente cierto.

El Mecanismo del Dejar Ir.

El dejar ir implica ser consciente de un sentimiento, dejarlo crecer, estar con el, y dejar que siga su curso sin querer que sea diferente o hacer nada en relación a el.


Significa simplemente dejar que el sentimiento esté ahí y centrarse en dejar escapar la energía tras él. El primer paso es permitirte a ti mismo tener la sensación sin resistirla, airearla, temerla, condenarla, o moralizar sobre ella. Significa abandonar el juicio y ver que es solo una sensación. La técnica consiste en estar con una sensación y entregar todos los esfuerzos por modificarla de alguna manera.


Dejamos de querer resistir la sensación. Es la resistencia la que mantiene activa la sensación. Cuando renuncias a resistir o tratar de modificar la sensación, cambiará a un nuevo sentimiento que será acompañado de una sensación más ligera. Una sensación que no es resistida desaparecerá a medida que la energía tras ella se disipe.


Al comenzar el proceso, te darás cuenta de que tienes miedo y culpa por tener sentimientos; habrán resistencias a los sentimientos en general. Es más fácil permitir que afloren los sentimientos si dejamos antes la reacción a tener esos sentimientos. El miedo al propio miedo es un buen ejemplo de esto. Deja el miedo o la culpa que tienes por la primera sensación, y luego consigue entrar en el sentimiento en si.

Cuando dejes ir, ignora todo pensamiento. Céntrate en la propia sensación, no en los pensamientos. Los pensamientos son interminables, se auto- refuerzan, y sólo engendran más pensamientos. Los pensamientos no son más que racionalizaciones de la mente para tratar de explicar la presencia de la sensación.
La verdadera razón de la sensación es la presión acumulada tras los sentimientos que la está forzando a salir en ese momento. Los pensamientos o acontecimientos externos son sólo una excusa compuesta por la mente.
A medida que nos familiaricemos más con el dejar ir, nos daremos cuenta de que todos los sentimientos negativos están asociados a nuestro miedo básico relacionado con la supervivencia y que todos los sentimientos no son más que
programas de supervivencia que la mente cree necesarios.
La técnica del dejar ir deshace los programas progresivamente. A través de ese proceso, el motivo subyacente tras los sentimientos se vuelve más y más evidente.

Estar entregado significa no tener emociones fuertes sobre una cosa: “Está bien si pasa, y está bien si no pasa.” Cuando somos libres, dejamos los apegos. Podemos disfrutar de una cosa, pero no la necesitamos para nuestra felicidad. Hay una progresiva disminución de la dependencia de todo y todos fuera de nosotros mismos.
Estos principios son conformes a las enseñanzas básicas de Buda de evitar el apego a los fenómenos mundanos, así como también a la enseñanza básica de Jesucristo de “estar en el mundo pero no ser de él”.

A veces entregamos un sentimiento y nos damos cuenta de que retorna o continúa. Esto se debe a que todavía hay más de el a entregar. Hemos rellenado con todos esos sentimientos nuestras vidas y puede haber una gran cantidad de
energía presionando que necesite salir y ser reconocida. Cuando se produce la entrega, hay una ligereza inmediata, y mayor sensación de felicidad, casi como un “subidón”.


Al dejar ir continuamente, es posible permanecer en ese estado de libertad.
Los sentimientos van y vienen, y con el tiempo te das cuenta de que tu no eres tus sentimientos, sino que el verdadero “tú” se limita a presenciarlos. Dejas de identificarte con ellos. El “tú” que es consciente de lo que está pasando siempre sigue siendo el mismo. A medida que te vuelves más y más consciente de la inmutable presencia interior, empiezas a identificarte con ese nivel de la conciencia.


Te conviertes progresivamente ante todo en el testigo y no en el experimentador del fenómeno. Consigues aproximarte más y más al Ser real y empiezas a ver que habías sido engañado por los sentimientos todo el tiempo. Pensaste que eras víctima de tus sentimientos. Ahora ves que no son la verdad sobre ti mismo; sino que son simplemente creados por el ego, ese colector de programas que la mente ha creído erróneamente que son necesarios para la supervivencia.

Los resultados del dejar ir son aparentemente rápidos y sutiles, pero los efectos son muy poderosos.
Muchas veces dejamos algo pero creeremos que no es así. Serán nuestros amigos quienes nos hagan conscientes del cambio. Una de las razones para este fenómeno es que, cuando algo es totalmente entregado, desaparece de la conciencia. Ahora, debido a que nunca pensamos en ello, no nos damos cuenta de que se ha ido. Este es un fenómeno común entre las personas que están creciendo en conciencia. No somos conscientes de todo el carbón que hemos paleado; siempre estamos viendo la palada que estamos manejando en estos momentos. No nos damos cuenta de lo mucho que el montón se ha reducido. Muchas veces nuestros amigos y familiares son los primeros en darse cuenta.
Para realizar un seguimiento de los avances, muchas personas mantienen un gráfico de sus ganancias. Esto ayuda a vencer la resistencia que por lo general toma la forma de: “Esto no está funcionando”.Es común que personas que han hecho enormes ganancias digan, “Simplemente no está funcionando”. Tenemos que recordarnos a nosotros mismos a veces como éramos antes de empezar este proceso. 


Las Resistencias al Dejar Ir.

Dejar ir los sentimientos negativos es disolver el ego, el cual resistirá cada paso. Esto puede derivar en escepticismo acerca de la técnica, “olvidando” entregar, el súbito escapismo repentino, o aireando los sentimientos por expresar y representar.


La solución es simplemente mantenerse en el dejar ir de los sentimientos que tienes sobre todo el proceso. Deja que la resistencia esté ahí, pero no resistas la resistencia.


Eres libre. No tienes que dejarla. Nadie te está forzando. Mira el miedo tras la resistencia. ¿A qué tienes miedo con respecto a este proceso? ¿Estás dispuesto a dejarlo? Mantente en el dejar ir de todos los miedos a medida que surjan, y la resistencia se resolverá.


No hay que olvidar que estamos abandonando todos los programas que nos han convertido en un esclavo y una víctima durante mucho tiempo. Estos programas nos han cegado a la verdad de nuestra verdadera identidad. El ego está perdiendo terreno e intentará trucos y trampas. Una vez que empecemos a dejar ir, sus días están contados y su poder disminuirá. Uno de sus trucos es mantenerse inconsciente sobre la técnica en sí, por ejemplo, decidir de repente que el mecanismo de la entrega no está funcionando, que las cosas siguen igual, que es confuso, y también que es muy difícil de recordar y hacer. ¡Esto es un signo de progreso real! Esto significa que el ego sabe que tenemos un cuchillo con el que trocearnos libremente y está perdiendo terreno”. El ego no es nuestro amigo. Al igual que el “Control Central” en Tron (1982), quiere mantenernos esclavizados por sus programas.
El dejar ir es una habilidad natural. No es algo nuevo o extraño. No es una enseñanza esotérica ni la idea de otra persona o un sistema de creencias. Sólo estamos utilizando nuestra propia naturaleza interior para conseguir ser mas libres y felices.


Cuando dejas ir, no es útil “pensar” sobre la técnica. Es mejor, simplemente, tan sólo hacerlo. Con el tiempo se verá que todos los pensamientos son resistencia. Son todas imágenes que la mente ha hecho para impedirnos experimentar lo que realmente es. Cuando hayamos estado dejando ir un tiempo y hayamos comenzado a experimentar lo que realmente está pasando, nos reiremos de nuestros pensamientos. Los pensamientos son falsos, absurdas creencias construidas que oscurecen la verdad. Perseguir los pensamientos pueden mantenernos ocupados interminablemente. Descubriremos un día que tenemos razón cuando empecemos. Los pensamientos son como peces de colores en un bol; el Ser real es como el agua. El Ser real es el espacio entre los pensamientos, o más exactamente, el campo de la consciencia silente debajo de todos los pensamientos.


Hemos tenido la experiencia de estar totalmente absortos en lo que estábamos haciendo, cuando apenas nos dimos cuenta del paso del tiempo. La mente estaba muy tranquila, y simplemente estábamos haciendo lo que estábamos haciendo sin resistencia o esfuerzo. Nos sentimos felices, tal vez tarareando algo.


Haciendo las cosas sin estrés. Estábamos muy relajados, aunque estuviéramos ocupados. De repente nos dimos cuenta de que nunca necesitamos todos esos pensamientos después de todo. Los pensamientos son como la carnada para un
pez; y si picamos, nos atrapan. Es mejor no picar en los pensamientos. No los necesitamos.


En nosotros, pero al margen de nuestra consciencia, está la verdad de que “Ya se todo lo que necesito saber”. Esto sucede automáticamente.


Paradójicamente, la resistencia a la entrega se debe a la eficacia de la técnica. 


Lo que sucede es que nos mantenemos en el dejar ir aun cuando la vida no vaya demasiado bien y estemos acosados por emociones desagradables. Cuando
finalmente entregamos nuestra manera de salir de ellas y todo va bien, entonces abandonamos el dejar ir. Esto es un error porque, por muy bien que nos podamos sentir, por lo general hay más por hacer. Aprovecha los estados elevados y el impulso de dejar ir. Sigue adelante porque será mejor y mejor a cada momento. El dejar ir gana cierto impulso. Es fácil mantenerlo una vez se ha empezado. Cuanto mejor nos sintamos, más fácil es dejar. Ese es un buen momento para descender y dejar algunas cosas (la “basura” suprimida y reprimida) que no habríamos querido abordar si estuviéramos en el vertedero. Siempre hay una sensación de estar menguando y entregado. Cuando nos sentimos bien, las emociones son simplemente sutiles.


A veces te sentirás atrapado por un sentimiento en particular. Basta con entregar la sensación de estar atrapado. Solo déjalo estar ahí y no lo resistas. Si no desaparece, ve si puedes dejar el sentimiento punto por punto y por partes.
Otro bloqueo que puede ocurrir es el miedo de que si dejamos el deseo por algo, no lo conseguiremos. A menudo es beneficioso examinar algunas creencias comunes y dejar de creer que son ciertas desde el principio, como:
(1) Sólo nos merecemos las cosas por el trabajo duro, la lucha, el sacrificio y el esfuerzo, (2) Sufrir es beneficioso y bueno para nosotros, (3) No conseguimos nada a cambio de nada; (4) Las cosas sencillas no valen mucho.
Dejar ir algunas de estas barreras psicológicas hacia la propia técnica, permitirá el disfrutar de su esfuerzo y facilidad.

¿Existe una cosa así y gratis en el universo? Oh, sí, sin duda existe. Es tu propia libertad que has olvidado y no sabes cómo experimentar. Lo qué se te está ofreciendo no es algo que tenga que ser adquirido. No es algo que sea nuevo o esté fuera de ti mismo. Ya es tuyo y sólo tiene que ser despertado de nuevo y redescubierto. Emergerá por su propia naturaleza.
El propósito de compartir este enfoque no es más que el de ponerte en contacto con tus propios sentimientos y experiencias internas. Además, hay mucha información útil que tu mente querrá saber. El proceso de la entrega se iniciará automáticamente, porque es de la naturaleza de la mente buscar alivio al dolor y el sufrimiento y experimentar una mayor felicidad.

Con infinito amor deseo luz para tu alma.

Rebeca.